Las sanciones disciplinarias son medidas que la empresa impone al trabajador cuando alega el incumplimiento de sus obligaciones laborales. En Tenerife, el trabajador puede impugnar la sanción ante el Juzgado de lo Social si considera que los hechos no son ciertos, que la falta ha prescrito o que la sanción es desproporcionada. El plazo para impugnarla es de 20 días hábiles desde la notificación.
El convenio colectivo de cada sector en Tenerife determina qué conductas se consideran faltas y qué sanción corresponde. La empresa no puede imponer una sanción superior a la prevista en el convenio.
¿Puedo negarme a firmar la carta de sanción?
Puedes firmar indicando «recibido, no conforme» o simplemente negarte. Si te niegas, la empresa puede comunicarla por otro medio (burofax). El plazo de 20 días empieza desde que tienes conocimiento real de la sanción.
¿Las sanciones se acumulan para el despido?
Las sanciones no prescritas pueden tenerse en cuenta para calificar una infracción posterior como reincidencia. Por eso es importante impugnar las injustas aunque parezcan menores.
¿Puedo reclamar si la suspensión me ha causado daño económico?
Si la sanción se declara nula, el trabajador tiene derecho al abono de los salarios no percibidos durante la suspensión.
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