Abogados Cobro de Deudas en Canarias

¿Te deben dinero y no sabes cómo cobrarlo? ¿Has intentado que paguen sin éxito? ¿Necesitas recuperar cantidades adeudadas? En Asistencia Jurídica Canaria ayudamos a empresas y particulares a recuperar sus deudas de forma eficaz y profesional en todas las Islas Canarias.

Sabemos que tener dinero pendiente de cobro genera preocupación, especialmente cuando el deudor dilata el pago o se niega directamente. No es solo una cuestión de dinero: afecta a tu flujo de caja, a tu negocio, a tu confianza en tus acuerdos comerciales. Por eso actuamos con rapidez, estrategia y conocimiento técnico de los procedimientos de cobro.

Llámanos ahora. Te explicaremos qué opciones tienes para cobrar y cómo podemos ayudarte a recuperar lo que es tuyo.

Recuperamos tu dinero. Con profesionalidad y resultados

Cobrar una deuda no siempre es fácil. Un cliente moroso, un tercero que incumple un contrato, una factura que no se paga: estas situaciones requieren acción rápida y estrategia clara para no perder tiempo y dinero en el proceso.

Lo primero que debes saber: existen diferentes caminos para cobrar. No todos los casos requieren ir a juicio. Muchas deudas se cobran mediante procedimientos más rápidos y eficaces si sabes cómo abordarlos.

Llevamos años ayudando a empresas y particulares en Canarias a recuperar sus deudas: deudas comerciales entre empresas, facturas impagadas, incumplimientos de servicios, préstamos sin devolución, daños y perjuicios, alquileres impagados.

Nuestro trabajo es analizar tu deuda a fondo, evaluar al deudor, elegir la estrategia más eficaz (desde un requerimiento de pago a un procedimiento judicial), y ejecutarla con rigor técnico hasta que recuperes tu dinero.

No prometemos resultados imposibles si el deudor no tiene patrimonio o está en quiebra. Pero sí te prometemos que analizaremos todas las opciones, actuaremos rápido, y haremos todo lo que esté en nuestras manos para que consigas cobrar lo que legítimamente te corresponde.

Ángela y Daniel, abogados especializados en cobro de deudas

Somos Ángela y Daniel, y contamos con amplia experiencia en cobro de deudas en Canarias. No somos un despacho impersonal donde no sabes quién lleva tu caso. Aquí nos conoces desde el primer día, hablas directamente con nosotros, y somos nosotros quienes analizamos tu deuda, definimos la estrategia y ejecutamos el cobro.

Nos dedicamos al cobro de deudas porque entendemos lo importante que es para ti recuperar tu dinero de forma rápida y sin sorpresas. Ya sea una pequeña deuda o una cantidad significativa, cada euro cuenta.

Cada deuda requiere un enfoque diferente. No es lo mismo cobrar a una empresa que a un particular. No es lo mismo una deuda comercial que una personal. No es lo mismo un deudor solvente que uno con problemas económicos. Todo esto requiere análisis y estrategia personalizada.

Conocemos los procedimientos de cobro extrajudicial y judicial, los plazos, las formalidades, cómo ejecutar embargos, cómo usar medidas cautelares, cómo conseguir que el deudor pague antes de meterse en un juicio largo.

Y durante todo el proceso, te mantenemos informado. El cobro de deudas tiene sus tecnicismos, pero nos aseguramos de que entiendas cada paso, cada opción que tienes, y cada decisión que tomamos sobre tu caso.

foto de los fundadores de asistencia juridica canaria Ángela y Daniel

Por qué confiar en nosotros para recuperar tu dinero

Amplia trayectoria en cobro de deudas en Canarias

Llevamos años cobrando deudas en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y el resto de islas. Hemos gestionado desde pequeñas deudas de empresas locales hasta casos complejos de insolvencia y procedimientos ejecutivos.

Esa experiencia nos permite conocer qué estrategias funcionan realmente, qué procedimiento es más rápido según el tipo de deuda, cuándo es mejor intentar un arreglo extrajudicial y cuándo hay que ir directamente a juicio, cómo evitar que el deudor diluya su patrimonio.

Conocemos cómo funciona el mercado en Canarias, quién es solvente, a quién le cuesta pagar, y cómo presionar de forma legal y eficaz.

Conocemos los procedimientos judiciales y extrajudiciales

El cobro de deudas no es solo «ir a juicio». Existen procedimientos rápidos, medidas preventivas, negociaciones estratégicas que muchas veces resuelven la situación sin necesidad de litigio.

Dominamos el procedimiento monitorio (el más rápido para deudas documentadas), el procedimiento ordinario, los procedimientos ejecutivos, las medidas cautelares, los embargos, los requerimientos de pago.

También sabemos cuándo es más inteligente hacer una propuesta de pago o un acuerdo parcial, cómo presionar al deudor legal y eficazmente, y cómo ejecutar una sentencia cuando ya la tenemos favorable.

Honorarios accesibles y orientados a resultados

Honorarios justos y transparentes. En cobro de deudas, entendemos que lo que importa es recuperar tu dinero, no gastar más en abogados.

Por eso trabajamos con estructura flexible: honorarios por servicios puntuales, o sistemas de comisión sobre lo que realmente se cobra. Nos ajustamos a tu situación y te explicamos todas las opciones de pago.

Sin sorpresas, sin costes ocultos. Sabemos cuánto te va a costar el proceso y te lo decimos desde el principio.

Nos importa recuperar lo que es tuyo

Para nosotros, cobrar una deuda es un compromiso personal. No es un caso más: es tu dinero, son tus resultados, es tu confianza.

Analizamos si realmente la deuda es recuperable y bajo qué condiciones. Descartamos casos imposibles desde el principio para no gastarte dinero en vano. Y cuando vemos que hay oportunidad de cobro, nos comprometemos a hacerlo.

Nuestra obligación es darte los mejores consejos, definir la estrategia más eficaz, y ejecutarla con profesionalidad hasta que recuperes tu dinero.

Nuestra misión:

Proteger tus derechos con soluciones claras y realistas.

Cómo trabajamos:

Escuchamos, evaluamos, te explicamos opciones y costes por escrito.

Lo que nos define:

Claridad · Honestidad · Cercanía.

¿Qué tipo de deudas cobramos?

Cobramos deudas de prácticamente cualquier origen. Estas son las más comunes:

Deudas comerciales entre empresas

Tu cliente empresarial no paga sus facturas. Es una deuda comercial documentada: tienes facturas, albaranes, contrato. Pero llevan semanas o meses sin pagar y las llamadas no sirven de nada.

Analizamos si es una empresa solvente, evaluamos su solvencia, y ejecutamos el cobro mediante procedimiento monitorio (el más rápido) o demanda ordinaria si es necesario.

Con una sentencia en mano, ejecutamos contra sus bienes, embargamos sus cuentas bancarias, sus negocios, lo que sea necesario para recuperar tu dinero.

Deudas por servicios profesionales

Prestaste un servicio profesional y no te pagaron. Asesorías, trabajos, proyectos, consultoría: hiciste tu trabajo, pero el cliente desaparece o simplemente no paga.

Documentamos el servicio, probamos que se realizó, y cobramos la deuda. Si tienes contrato, mejor aún. Si no, usamos mensajes, emails, pruebas del trabajo realizado.

En muchos casos conseguimos el pago incluso antes de juicio: el requerimiento de pago es suficientemente contundente.

Deudas de particulares

Un particular te debe dinero. Un amigo que nunca devolvió el préstamo, un vecino que no paga daños, alguien que recibió dinero y no lo devolvió.

Las deudas entre particulares a veces son difíciles porque no hay documentación formal. Pero con pruebas (transferencias, mensajes que reconocen la deuda, testigos), podemos cobrarlas.

Analizamos tu caso, definimos la mejor estrategia, y actuamos conforme al derecho para recuperar tu dinero.

Impagos de alquileres

Tu inquilino no paga el alquiler. Lleva varios meses sin pagar, ignora tus llamadas, y expulsarlo judicialmente parece complicado.

Hay procedimientos rápidos para desahuciar a inquilinos morosos y cobrar las rentas impagadas. Analizamos la situación, estudiamos el contrato, y ejecutamos el desahucio y el cobro de cantidades adeudadas.

Es un proceso que conocemos bien: sabemos cómo ser contundentes legalmente manteniendo todo en regla.

Deudas por facturas impagadas

Has emitido facturas y el cliente no paga. Ya sea una única factura grande o varias pequeñas acumuladas, el cliente se retrasa, pone excusas, o directamente no quiere pagar.

Las facturas son documentos que demuestran la deuda, así que el procedimiento monitorio es muy eficaz: rápido, barato, y en muchos casos el deudor paga antes que tener que comparecer en juicio.

Si el deudor no contesta, la sentencia es prácticamente automática. Y entonces ejecutamos contra sus bienes.

Cobro de cantidades por préstamos

Prestaste dinero a alguien (particular o empresa) y no lo devuelve. Puede que tengas un contrato de préstamo, o simplemente fue un acuerdo verbal con pruebas.

Documentamos el préstamo, probamos que se hizo, que no se ha devuelto, y cobramos. Las pruebas pueden ser: contrato, transferencias, mensajes, testigos, lo que tengas.

Con una sentencia, embargamos contra el deudor hasta recuperar tu dinero.

Deudas por daños y perjuicios

Alguien te causó un daño (un accidente, un incumplimiento contractual, un perjuicio económico) y se niega a indemnizarte. Accidentes de tráfico, daños en tu propiedad, incumplimientos que te perjudicaron económicamente.

Cuantificamos el daño, probamos la responsabilidad, y demandamos la indemnización. Estos casos a veces son más complejos porque requieren probar causalidad y cuantía del daño.

Pero una vez tenemos sentencia favorable, ejecutamos contra los bienes del demandado.

Reclamaciones de cantidad

Cualquier otra reclamación de cantidad. Si te deben dinero, nosotros analizamos si es recuperable y te ayudamos a cobrarlo.

Desde reclamaciones pequeñas a cantidades importantes, desde deudas documentadas a deudas que debes probar con evidencia.

Estés donde estés en Canarias, te defendemos

Operamos en todas las Islas Canarias. Cobramos deudas en Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro.

Con base en Tenerife pero con presencia activa en todo el archipiélago, hemos gestionado cobros de empresas, particulares, trabajadores autónomos y profesionales independientes en todas las islas.

La opinión de nuestros clientes cuenta

Lo que nos diferencia del resto de despachos de abogados

Creemos que confiar en que alguien cobre tu dinero es confiar en alguien a secas. Y esa confianza se construye con claridad, disponibilidad y resultados reales.

No entendemos el cobro de deudas sin escuchar primero. Cada deuda tiene una historia: quién te debe, por qué te debe, qué intentaste antes. Nos importa entender tu situación completa porque de ahí sale la mejor estrategia.

Ser abogado en cobro de deudas implica, para nosotros, ser realista. Nos encanta decirle a un cliente «vamos a recuperar tu dinero». Pero también sabemos cuándo una deuda es irrecuperable: cuando el deudor está en quiebra, cuando no tiene bienes, cuando la documentación es débil. En esos casos te lo decimos desde el principio, sin vender ilusiones.

Buscamos resultados prácticos. A veces un requerimiento de pago resuelve todo sin necesidad de litigio. A veces un acuerdo de pago es más realista que una sentencia. A veces un embargo cautela es lo que presiona al deudor para que pagué. Analizamos cada opción y te decimos cuál es la más inteligente en tu caso concreto.

Tratamos cada caso como propio. Porque lo que para nosotros es un cobro de deudas, para ti es dinero que necesitas, es tu negocio, es tu seguridad económica. Por eso estudiamos a fondo, diseñamos estrategias ajustadas a tu situación, y ejecutamos con implicación real.

Y estamos disponibles. Preguntas, dudas, actualizaciones: hablas directamente con nosotros, no con intermediarios. Eso permite reaccionar rápido, tomar decisiones eficaces, y que te sientas acompañado en todo el proceso de cobro.

¿Dónde encontrarnos?

Preguntas Frecuentes:

Depende del tipo de deuda, la cuantía, y el procedimiento necesario. Un procedimiento monitorio es mucho más barato y rápido que una demanda ordinaria.

Trabajamos con diferentes estructuras: honorarios por servicios puntuales, comisión sobre lo cobrado, o combinar ambos sistemas. Te presentamos opciones según tu caso.

Siempre con presupuesto claro antes de empezar, adaptado a tu deuda y situación económica.

Depende del procedimiento:

  • Procedimiento monitorio: 3-6 meses si el deudor no se opone. Es el más rápido.
  • Demanda ordinaria: 1-2 años desde el inicio hasta sentencia, dependiendo del juzgado.
  • Ejecución de sentencia: Variable según la complejidad del embargo.
  • Negociación extrajudicial: Puede resolverse en semanas si el deudor coopera.

No todos los cobros son rápidos. Pero sí hay opciones rápidas si tu deuda cumple ciertos requisitos.

No siempre. Muchas deudas se cobran mediante requerimientos extrajudiciales: si el deudor recibe una notificación oficial de un abogado amenazando procedimiento judicial, muchas veces paga.

Si tiene documentación clara (facturas, contratos) y es empresarial, el procedimiento monitorio es rápido: si el deudor no contesta en 20 días, tienes sentencia sin juicio.

Solo si el deudor se opone o la documentación no es clara, hay que ir a juicio ordinario, que sí es más lento.

Es más complicado pero posible. Necesitas pruebas de que la deuda existe:

  • Transferencias bancarias (muestran que pasaste dinero)
  • Mensajes de Whatsapp o email (pueden reconocer la deuda)
  • Testigos que confirmen el acuerdo
  • Facturas o recibos (aunque sean informales)
  • Cualquier documentación que evidencie la deuda

Con estas pruebas, un juez puede estimar tu demanda. Es menos seguro que un contrato, pero posible. Analiza tu caso: quizá tienes más pruebas de las que crees.

Si es honestamente insolvente, tienes sentencia pero no hay nada que cobrar. Pero eso es raro: casi siempre hay algo.

Podemos embargar: cuentas bancarias, sueldos (si es trabajador por cuenta ajena), vehículos, propiedades, negocios. Incluso si dice que no tiene dinero, un embargo ejecutivo suele encontrar algo.

Lo importante es tener sentencia en la mano. Sin sentencia, no puedes embargar nada legalmente.

Depende. El plazo de prescripción de la mayoría de deudas civiles es 5 años desde que nace la deuda (desde que debería haber sido pagada).

Si han pasado más de 5 años, técnicamente la deuda está prescrita y un juez no te la reconocería. Pero si el deudor reconoce la deuda, eso interrumpe la prescripción.

Analiza cuándo nació tu deuda. Si está dentro del plazo, actúa rápido: la prescripción sigue corriendo.

El procedimiento monitorio es un juicio acelerado para deudas documentadas (con factura, recibo, contrato).

Funciona así: presentas la demanda con la documentación, el juez dicta «sentencia monitoria» si ve que hay pruebas claras. El deudor tiene 20 días para oponerse. Si no se opone, tienes sentencia firme. Si se opone, continúa como un juicio ordinario.

Es mucho más rápido que el juicio ordinario: si el deudor no contesta (que es lo usual), tienes sentencia en 2-3 meses.

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